Étienne Jules Marey

 


 

Étienne Jules Marey (1830 – 1904) médico fisiólogo francés, pionero de la fotografía de movimiento. Es considerado como uno de los precursores de la cinematografía, ya que logró obtener series de fotografías por segundo.

Su trabajo en el área médica inició por el estudio de la circulación sanguínea, y prosiguió con el ritmo cardiaco. Su meta primordial era obtener datos precisos para analizar el comportamiento de dicho fenómeno, para lograr obtener estos datos colaboró en la mejora del esfigmógrafo, un aparato precursor del actual esfigmomanómetro. También realizó estudios sobre el cólera y fisiología en general.

Su interés sobre el estudio del movimiento animal le llevó al estudio del vuelo de las aves, para lo cual utilizó una variedad de técnicas, lo que conllevó al invento de la técnica  cronofotográfica. El ojo humano por sí sólo no es capaz de captar con todo detalle lo que sucede con los objetos en movimiento dada la rapidez del fenómeno, Marey consideró entonces que si fuera posible “captar” esta acción en porciones del tiempo se podría entonces contar con una secuencia de imágenes, que mostrarían lo que sucede durante la acción del movimiento, es decir fraccionando la acción en porciones de tiempo.

 

Fusil fotográfico, Nature (1882).

Para lograr lo anterior Marey intentó diversas técnicas, hasta que en 1861 inventa el “fusil fotográfico”, considerado por diversos autores como la primera cámara cinematográfica. Esta cámara posee en su interior una placa de vidrio sensibilizada y un obturador conformado por un disco con una apertura, al frente de dicha placa, al accionar el disparador, tanto la placa de vidrio, como el obturador giran permitiendo captar una secuencia fotográfica, en este modelo inicial, Marey era capaz de capturar doce imágenes por segundo.

De esta manera, cada una de esas doce imágenes, muestran lo que sucede en una fracción de segundo, con lo que permite analizar con detalle lo que sucede a lo largo del suceso. Cabe hacer mención que en la actualidad el cine logra brindarnos la sensación de movimiento al capturar y proyectar alrededor de los veinticuatro cuadros por segundo.

Otro pionero de la fotografía de movimiento fue Eadweard Muybridge (1830 – 1904), aunque no existe real consenso entre los autores sobre la influencia de uno sobre el otro, lo que sí parece un hecho es que mientras que para Marey la técnica fotográfica debiera proporcionar datos exactos para el estudio del movimiento, para Muybridge la precisión de los datos pasaba a un plano secundario, lo importante era meramente proporcionar el registro gráfico del movimiento.

 Marey, “The Running Lion Tamer” (1886).

En el laboratorio de Marey él y sus discípulos utilizaron la denominada técnica “Quénu” que consiste en colocar líneas y pequeñas esferas brillantes sobre los sujetos fotográficos, a modo de marcadores que permiten un estudio más fino del movimiento del sujeto, este método es precursor a la técnica Mocap (Motion capture) utilizada actualmente con fines de animación digital.

Para 1894, Marey construyó cámaras capaces de capturar hasta setecientos fotogramas por segundo y dedicó los últimos años de su trabajo al estudio del movimiento del aire con propósitos en aerodinámica. Marey fundó en París el Instituto que hasta la fecha lleva su nombre, actualmente funciona con fondos del gobierno francés y continúa la investigación de la fotografía de objetos en movimiento.

Referencias:

  • Beaumont, N. (1986). The History of Photography from 1839 to the Present. Londres: Secker and Warburg.
  • Frizot, M. (1998). A New History of Photography. Alemania: Könemann.
  • Leggat, R. (1995). A History of Photography; from its beginnings till the 1920s. Recuperado de: http://www.mpritchard.com/photohistory/
  • Marey J. (1892). Chronophotography, or photography as applied to moving objects. Nature, 45 (1158), 228.

 

Número Guía


En la actualidad uno de los accesorios de iluminación más utilizado es el flash electrónico. Para poder calcular la exposición correcta al utilizar unidades de flash es necesario conocer la intensidad del destello de luz que producen, el fabricante de dichas unidades nos indica esta intensidad denominada Número Guía.

Gran cantidad de cámaras fotográficas actuales incorporan una pequeña unidad de flash electrónico en su diseño, y cuentan con sistemas que permiten calcular la exposición correcta al utilizarlo de modo automático, estos sistemas funcionan de modo aceptable la gran mayoría de los casos sobre todo al ser utilizados a cortas distancias. Sin embargo, en ocasiones deseamos utilizar más de una unidad de flash e inclusive unidades de estudio y en la gran mayoría de estos casos los sistemas para cálculo de exposición automático no funcionan.

Cierto es que para calcular la exposición correcta al utilizar unidades de flash electrónico podemos recurrir al uso de accesorios tales como el exposímetro para flash, éstos son accesorios que nos implican un gasto monetario extra. Otro modo en que podemos calcular la exposición correcta es realizar los cálculos a partir del Número Guía.

Para poder calcular la exposición correcta al utilizar unidades de flash es necesario conocer la intensidad del destello de luz que producen, el fabricante de dichas unidades nos indica esta intensidad denominada “Número Guía”. Dado que, al utilizar estas unidades de destello, la velocidad de obturación está condicionada a la velocidad de sincronización de nuestra cámara (sobre todo en equipos con obturador de plano central) el control de la exposición depende fundamentalmente del diafragma, y la sensibilidad del material fotosensible.

Por norma internacional ISO (International Standard Organization) el número guía de las unidades de destello debe expresarse en número “f” (valores de diafragma), estar referido a película con sensibilidad 100/21° ISO y la distancia expresada en metros. Esto implica que en términos fotográficos el número guía de las unidades de flash, nos indica el valor de diafragma necesario para obtener una exposición correcta, cuando la unidad de flash se encuentra a un metro de distancia del sujeto fotográfico al utilizar material fotosensible de 100/21° ISO, cuya expresión algebraica podemos observar en la Fórmula # 1.

En muchos de los casos, las unidades de flash portátiles presentan una escala que correlaciona la distancia del flash con la sensibilidad del material y el diafragma a utilizar, con lo que podemos calcular la exposición para diversas combinaciones de estos parámetros, otra manera para calcular la exposición es utilizando la expresión de la fórmula # 1.

Que despejada resulta en la fórmula # 2 y nos permite conocer el diafragma necesario al variar la distancia flash – sujeto. Por su parte, si deseamos conocer el diafragma para una sensibilidad distinta a 100/21° ISO, basta con calcular la diferencia en pasos en la sensibilidad y ajustarlos para reemplazar el número guía.

Supongamos una unidad de flash con número guía 16, por definición sabemos que para obtener una fotografía correctamente expuesta será necesario colocar esta unidad a un metro de distancia de nuestro sujeto, utilizando material con sensibilidad 100/21° ISO y ajustar el diafragma a un valor f/16.

¿Pero qué sucede si coloco la unidad a dos metros de distancia?

Realizando los cálculos notaremos que ahora el diafragma debe ajustarse a un valor de f/8, como podemos observar de la Ecuación # 1.

¿Y si decido utilizar una sensibilidad distinta a una mayor distancia?

En este caso debemos considerar la diferencia en pasos de la sensibilidad elegida con respecto a 100/21° ISO y posteriormente sustituirlos en el valor del número guía o bien del diafragma resultante.

Por ejemplo, supongamos utilizar material con sensibilidad 400/27° ISO, con una unidad cuyo número guía es 11 colocada a una distancia de dos metros a nuestro sujeto fotográfico.

La diferencia en pasos en cuanto a la sensibilidad es de dos pasos menos, ahora bien, podemos considerar que el número guía se transformó en 22 y sustituir este valor para calcular el # f correspondiente a dos metros (Proceso # 1, Ecuación # 2) o bien podemos calcular el # f correspondiente para dos metros y sensibilidad 100/21° ISO y al valor de diafragma obtenido cerrarle dos pasos (Proceso # 2, Ecuación # 2).

Debemos considerar que en la mayoría de los casos el cálculo de la exposición por medio del número guía es bastante adecuado, sin embargo, bajo ciertas condiciones éste puede no ser preciso, por ejemplo, al utilizar el flash en sujetos con gamas tonales extremas (claros u obscuros) o bien al utilizarlo en exteriores en ambientes muy obscuros, en cuyo caso es conveniente realizar pruebas para calibrar el equipo bajo estas condiciones.

Referencias:

  • Freeman, M. (1991). The 35 mm Handbook. Londres: Park Lane.
  • Hedgecoe, J. (1993). Photography Basics. Nueva York: Sterling Publishing Co.
  • Spencer, D. (1974). Fotografía Aplicada. Barcelona: Omega.
  • Varios (1979). Enciclopedia Práctica de la Fotografía. Barcelona: Salvat S.A.

Ley del Inverso de los cuadrados


Todos sabemos que a medida que nos alejamos de una fuente de luz, la intensidad de ésta disminuye, en Fotografía es común utilizar fuentes de luz artificial y la intensidad de dichas fuentes no sólo depende de la potencia de la lámpara de nuestro equipo, además influye la distancia entre la fuente de iluminación y nuestro “sujeto fotográfico”.

Esta pérdida de intensidad lumínica también la podemos observar con nuestra fuente de luz natural, el sol, si consideramos la forma de nuestro planeta podremos visualizar que, la luz de “nuestra estrella” recorre una distancia distinta para iluminar el ecuador, que la que recorre para iluminar los polos. Sin embargo, para efectos de exposición no consideramos la diferencia implícita en cuanto a intensidad de luz, esto se debe a que la diferencia proporcional entre estas distancias es en realidad mínima, es decir, al comparar la distancia que recorre la luz desde el sol al ecuador es prácticamente la misma que la distancia recorrida entre el sol y los polos.

Pero qué sucede cuando nosotros utilizamos alguna fuente de luz artificial, bien sea una fuente de luz continua o alguna unidad de flash. En realidad, en estos casos estamos trabajando a distancias (en comparación) muy cortas, las podemos medir en metros, y al variar esta distancia, la diferencia proporcional en cuanto a distancia sujeto – fuente lumínica puede variar considerablemente, y por tanto el cambio de intensidad es considerable.

Si bien la “Ley del inverso de los cuadrados” es precisa sólo para fuentes puntuales de luz, ésta puede ser aplicada para la mayoría de los equipos fotográficos de iluminación. Podemos ver la expresión matemática para esta Ley en la fórmula # 1, y nos indica que:

“La intensidad de la luz varía inversamente proporcional al cuadrado de la distancia, entre la fuente lumínica y el plano de iluminación.”

Veamos esta situación, al alejar la fuente luminosa del plano a iluminar, la intensidad de la luz disminuye (relación inversa), pero de forma cuadrática, es decir si la distancia entre la fuente de iluminación y nuestro sujeto fotográfica se duplica, la intensidad lumínica no disminuye a la mitad, sino a la cuarta parte.

Si consideramos una fuente de iluminación puntual, la luz emanada de ella se desplazará en todas direcciones conformando una esfera luminosa, sin embargo, para fines prácticos en fotografía consideramos sólo una porción de esa esfera luminosa, aquella que se dirige de la fuente luminosa al sujeto fotográfico, es decir sólo el “cono de luz” que se dirige a nuestro sujeto fotográfico, como vemos en el esquema anterior. Ahora bien, a mayor distancia entre la fuente luminosa y la superficie iluminada, no sólo tendremos una menor intensidad de luz sobre dicha superficie, además el área iluminada será mayor. Supongamos una determinada fuente de iluminación que colocada a un metro de distancia ilumina una superficie n con una intensidad lumínica x. Si retiramos esta fuente de iluminación a dos metros de distancia, ahora la intensidad con la que iluminará a la superficie será cuatro veces menor (x/4) al tiempo que la superficie cubierta por luz será cuatro veces mayor.

Ahora bien, este concepto aplicado en el ámbito fotográfico nos permite estimar la manera en que variará la iluminación con respecto a la distancia entre nuestro accesorio de iluminación y el sujeto fotográfico. Por un lado, cuanto varía la intensidad lumínica de nuestro accesorio de iluminación, y por el otro, la superficie que cubrirá dicha iluminación.

Veamos, si nuestro accesorio de iluminación cubre una superficie de un metro cuadrado y requerimos una exposición de f/11 para determinada sensibilidad y velocidad de obturación, al retirar nuestro accesorio a dos metros de distancia, entonces el área cubierta será de cuatro metros cuadrados, pero la intensidad de la luz disminuirá en ¼, lo que en términos fotográficos representa una disminución de dos pasos, por lo que la exposición en este caso deberá ser f/5.6 para la misma sensibilidad y velocidad de obturación.

Ahora bien, si en lugar de “retirar” nuestro accesorio de iluminación lo acercamos, lo anteriormente descrito es cierto, pero en valores inversos. Supongamos el mismo accesorio de iluminación del caso anterior, sólo que en esta ocasión acercaremos el mismo a medio metro de nuestro sujeto fotográfico, ahora la intensidad de iluminación es cuatro veces mayor, dado que el área iluminada es sólo una cuarta parte que el caso anterior (25 cm.2), el cálculo lo podemos observar en la ecuación # 1, por tanto, la exposición correcta en este caso deberá ser f/22 para la misma sensibilidad y velocidad de obturación.

Referencias:

  • Freeman, M. (1991). The 35 mm Handbook. Londres: Park Lane.
  • Kerr, N. (1982). Thechnique of Photographic Lighting.New York: AMPHOTO.
  • Varios (1979). Enciclopedia Práctica de la Fotografía. Barcelona: Salvat S.A.